i bien las mujeres y los hombres son elegibles para servir en las
instituciones por elección o nombramiento, la pertenencia a la Casa Universal de Justicia
está limitada a los hombres.Bahá'u'lláh
mismo lo estipuló así, y por consiguiente se trata de un aspecto inalterable de la Fe
Bahá'í, tanto como pueda serlo la responsabilidad de la Casa Universal de Justicia como
promotora de la plena igualdad de los dos géneros.
Bahá'u'lláh no dio aclaraciones sobre este
rasgo de la administración bahá'í. En consecuencia, si bien cabe especular sobre los
motivos, no existe una postura oficial bahá'í sobre el tema. Todo lo que puede decirse
actualmente es que se trata de una cuestión de fe.
'Abdu'I-Bahá manifestó que la sabiduría que
subyace a dicha estipulación se haría evidente en el futuro: «En
breve se hará tan manifiestamente clara -explicócomo el sol en su cénti».